🥥✨ Aromas grasos vs aromas frescos
(cómo el cerebro distingue densidad y volatilidad)
Hay aromas que parecen envolver la boca…
y otros que pasan rápido, casi volando.
No es casualidad.
Nuestro cerebro distingue los aromas según densidad y volatilidad.
🧠 1. Aromas grasos: lentos y persistentes
Ejemplos:
• manteca
• crema
• coco
• queso
• chocolate
Estos aromas están asociados a moléculas grandes y poco volátiles.
¿Qué siente el cerebro?
• peso
• redondez
• permanencia
• sensación de saciedad
👉 Son aromas que se quedan.
🌿 2. Aromas frescos: rápidos y livianos
Ejemplos:
• cítricos
• menta
• hierbas
• pepino
Son moléculas pequeñas, muy volátiles.
¿Qué interpreta el cerebro?
• frescura
• ligereza
• limpieza
• inicio o final del plato
👉 Son aromas que entran y salen.
⚖️ 3. Por eso el equilibrio es clave
La cocina funciona tan bien cuando mezcla:
• grasa + ácido
• cremoso + fresco
• denso + volátil
Porque el cerebro no busca solo sabor…
busca ritmo sensorial.
Algunos aromas abrazan.
Otros refrescan y se van.
Y entre ambos, el cerebro decide si una experiencia es pesada…
o inolvidable. 🥥🌿
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